Andrew Luck, QB de los Colts anunció su retiro de la NFL el pasado sábado. Sus razones son las lesiones que lo han perseguido a lo largo de su carrera.

Si estás emocionado por el inicio de la nueva temporada de la NFL y sigues las noticias del emparrillado, sabrás que el sábado pasado Andrew Luck, QB de los Colts de Indianápolis, anunció su retiro de forma sorpresiva en plena pretemporada. Aunque existen muchas historias de jugadores retirándose al final de la temporada o incluso en medio de un partido, esta acción resultó un shock para los fanáticos de este deporte.

El anuncio de su retiro

Sólo dos semanas separaban a Luck de iniciar la temporada regular y comandar la ofensiva de los Colts durante 2019; sin embargo, durante su penúltimo duelo de pretemporada, los fanáticos en el estadio Lucas Oil se enteraron de forma abrupta que el jugador estrella de la franquicia se alejaba del deporte. Muchos lo abuchearon mientras se retiraba del estadio por esta situación.

La razón de la sorpresa fue su edad: con tan solo 29 años, Andrew Luck no es ningún veterano, pero se ha convertido en el centro de atención mediática previo al inicio de la temporada. Muchos analistas especulan que regresará en un par de años, otros critican a los fans que lo abuchearon, y algunos más simplemente siguen sin comprender el anuncio.

Razones de su retiro

Al término del partido contra Chicago, el ahora exjugador tomó el podio y en medio de una conferencia de prensa ofreció su explicación del por qué se retiraba:

“Ha sido la decisión más difícil de mi vida, pero es la correcta. Por los últimos 4 años he estado en este ciclo de lesión, dolor y rehabilitación y ha sido incesante e implacable, tanto en temporada como fuera de ella, y me he sentido atrapado en esta situación, lo que me llevó a la decisión de no volver a jugar en la NFL” comentó Andrew Luck al inicio de la conferencia.

Durante los últimos 4 años Luck ha sufrido todo tipo de lesiones: un riñón lacerado, golpes en las costillas, contusiones, una cirugía en el hombro que lo mantuvo fuera durante toda la temporada del 2017, entre muchas otras lesiones que no conocemos. El conjunto de todos estos padecimientos pueden llevar a una persona (incluso a un deportista de élite) a dudar de sí mismo.

“Me ha robado la alegría por el juego, no he sido capaz de vivir la vida que quiero, me ha quitado la felicidad. Después del 2016 en el que jugué con dolor, me prometí que no volvería a hacerlo y me vuelvo a encontrar en una situación similar (…) y por eso me escojo a mi en cierto modo” continuó el exjugador.

El ciclo al que alude el QB es uno que experimentan todos los atletas en algún punto; sin embargo, debido a la naturaleza del fútbol americano como un deporte de colisión, las lesiones resultan más comunes; desde las rodillas y las piernas en general, hasta los hombros y las contusiones en la cabeza. Muchas de ellas pueden terminar con la carrera de un jugador.

Rob Gronkowski, jugador de los Patriotas de Nueva Inglaterra es otro caso de un jugador joven que se retira a los 30 años y por las mismas situaciones. Gronk también culpa a la magnitud de sus lesiones y el dolor con el que lidió en su vida cotidiana.

“Necesitaba recuperarme, no estaba en un buen momento, el deporte me estaba deprimiendo, y no me gustaba, perdí ese gusto por la vida y estaba peleando a través del dolor” comentó entre lágrimas Rob Gronkowsky en una presentación de un medicamento con CBD.

Reacciones

Muchos fanáticos reaccionaron de forma negativa, se quejaron, hablaron sobre el daño que causó este retiro en sus equipos de Fantasy, e incluso algunos señalaron que la mentalidad de los millennials está arruinando el juego. Creen que por ser seguidores los jugadores están en deuda con ellos, porque no se retiran “voluntariamente” lo hacen a causa de su edad, tienen que jugar con dolor.

Esta mentalidad conocida en términos académicos como “hegemonía masculina” es la principal causa que lleva a los hombres a pensar que tienen que ser fuertes y hacer las cosas con dolor, (la famosa frase “no pain, no gain” es un ejemplo) y también es una forma de racionalizar la violencia, incluso en el deporte.

Los tiempos están cambiando, la salud y el bienestar están en boca de todos, se ha dado un espacio también a la salud mental y emocional y se está entendiendo que la fama y la gloria son pasajeras. Las decisiones de estos jugadores demuestran que entre una larga carrera deportiva y un presente saludable, ellos han elegido una vida larga y feliz.